El primer cuarto se desarrolló con máxima paridad en Minnesota. Las Lynx comenzaron imponiendo su ritmo y lograron terminar el periodo con una ventaja mínima, mientras New York se mantuvo cerca durante todo el tramo. La diferencia fue reducida y dejó un partido abierto desde los primeros minutos, sin que ninguno de los dos equipos pudiera establecer un control claro sobre el encuentro.

En el segundo cuarto, las Liberty respondieron con mayor consistencia. El conjunto neoyorquino tomó la iniciativa, equilibró el desarrollo ofensivo y consiguió darle la vuelta al marcador antes del descanso. Minnesota continuó compitiendo en un duelo cerrado, pero New York logró proteger una pequeña ventaja al llegar al intermedio, después de imponer su ritmo durante este periodo.

Tras la pausa, las Lynx reaccionaron y volvieron a acercarse en el marcador. El tercer cuarto mantuvo la intensidad del encuentro, con ambos equipos alternando buenas acciones y sin que apareciera una diferencia amplia. Minnesota ganó terreno y redujo ligeramente la desventaja, aunque las Liberty conservaron el control por un margen corto antes de afrontar el periodo decisivo.

El desenlace se definió en el cuarto cuarto. New York elevó su producción en el tramo final, amplió progresivamente la distancia y frenó los intentos de Minnesota por recuperar la iniciativa. Las Lynx no encontraron una respuesta suficiente para contener el cierre visitante, y las Liberty aseguraron la victoria por 93-81 en una segunda mitad que terminó inclinando el partido a su favor.