Atlanta Dream abrió el partido con una producción ofensiva constante y Chicago Sky respondió manteniéndose cerca durante todo el primer cuarto. El intercambio fue equilibrado, sin que ninguno de los dos equipos lograra imponer una diferencia amplia. Atlanta encontró respuestas para conservar la iniciativa en casa, mientras Chicago sostuvo el ritmo y evitó que el encuentro se inclinara demasiado pronto. El periodo terminó con una ventaja mínima para las locales, reflejando un comienzo parejo y competitivo.

Durante el segundo cuarto, Chicago continuó dentro del partido y buscó aprovechar cada posesión para nivelar el desarrollo. Atlanta, sin embargo, mantuvo la concentración y consiguió ampliar ligeramente su margen antes del descanso. La diferencia siguió siendo manejable para el equipo visitante, pero Dream cerró mejor la primera mitad y se marchó al vestuario con una posición más favorable. Sky permaneció al alcance, aunque necesitaba encontrar una respuesta más firme después del intermedio.

El tercer cuarto cambió el rumbo del encuentro. Atlanta elevó la intensidad, ganó claridad en sus ataques y comenzó a controlar con mayor autoridad el desarrollo del juego. Chicago tuvo dificultades para sostener el mismo ritmo de los primeros periodos y la distancia creció con rapidez. Dream aprovechó ese tramo para transformar una ventaja corta en una diferencia decisiva, dejando a Sky ante un desafío mucho mayor para el cierre. Al terminar el periodo, el conjunto local había tomado el control completo de la noche.

Chicago intentó reaccionar en el último cuarto, pero Atlanta administró la ventaja sin permitir que el partido volviera a quedar abierto. Dream mantuvo la presión, protegió su margen y siguió ampliándolo conforme avanzaron los minutos. Sky no encontró la remontada que necesitaba y el desenlace quedó definido antes de la bocina final. Atlanta Dream completó una actuación dominante en la segunda mitad y cerró la victoria por 106-81 frente a Chicago Sky.